sábado, 30 de agosto de 2014

Cápsula Nº 17: Duelo


Si nos tratásemos bonito, corazón, habrían altibajos entre vos y yo. Fuese sosa nuestra intimidad de carnes vivas, te hubieses rendido de sueño, renunciado por tedio, huído por vergüenza a estar dentro de mí, dejando entre latido y arteria un chispazo de emoción. Con la angustia de sólo pensar que algún día dejes de quererme, quizás sea la primera en huir antes del infarto para no combinar lo presente con lo ausente, lo que queda entre la gente con ese futuro que prometes; lo que olvidas por descuido lo dejo conmigo, porque quiero aunque no deba, porque quiero tanto aunque me duelas. 
21/11/2010
[ ] 

No hay comentarios:

Publicar un comentario