sábado, 5 de febrero de 2011

Old skull

Nubia, Licenciada en enfermería y estudios geriátricos, es una mujer que, por teléfono, pinté muy recatada e inaccesible, pero estando frente a frente la simpatía jugó como su mejor tarjeta de presentación. Quizás ella esperaba a una chica de pestañas paradas, carpeta bajo el brazo y peinada de lado, pero para su sorpresa llegué yo (hahaha) junto a Luis (pincha aquí), dispuesto a fotografiar todo lo que mereciera la atención de un buen ojo. 
Es la encargada de asistir La edad de oro, una casa hogar con 10 años de existencia, que actualmente alberga 30 ancianos aproximadamente. Un patiecito da la bienvenida, llama la atención la presencia pintoresca de unas macetas con flores de colores, cada una diferenciada con nombres de algún valor: “respeto”, “dignidad”, “tolerancia”, etc.Alcé la mirada y noté a una anciana delgada, morena, un poco retraída allá arriba en un balcón. Lo primero que se hace cuando no se sabe cómo actuar es conservar la distancia, fue precisamente lo que sentí que sucedió; no obstante, el contacto visual operaba como un radar. No sabía que se llamaba Andrea e ignoraba por completo la historia que minutos después relataría.

Comenzamos -en una oficina estrecha y modesta- charlando con Nubia sobre su labor en el lugar:  “tengo 8 años aquí, me gusta lo que hago, lo disfruto” asegura convencidísima y con un tono de voz que se abría paso por sí solo,  “me gusta mucho convivir con ellos, con decirte que no trabajaría con niños, tratar con ancianos es tratar con niños grandes que ya han vivido”, explica diligente. “Los abuelos hacen fisioterapia, juegan bingo, bordan, ellos tienen sus hábitos. Hay de todo, aquí hay gente preparada, tengo a una abuela por ejemplo, que es psicólogo pero sufre Alzheimer, tú la ves y piensas que ella no debería estar aquí”. En cuanto al equipo laboral: “hay tres enfermeros, un médico, o sea el geriatra y Medicina General” detalla amable antes de confesar lo mucho que le afecta cuando alguno fallece: “llegas a compenetrarte tanto que compartes más con ellos que con tu propia familia. Aunque pelees mucho, uno los quiere, los quiere…”. Después de atender nuestras curiosidades llegó la hora de presentarnos a nuestra primera protagonista. 

Sin más preámbulos, OLD SKULL comenzó así:


Carmen Eleonor

Acercarse a ella fue increíblemente cómodo. Se mostró dispuesta a conversar, aunque sonaba un tanto automática, como quien reza líneas aprendidas de memoria. En su juventud fue sub-gerente en Aeroclub Caracas, “la que quedaba en La Carlota cuando La Carlota existía, porque ahora es de los militares, antes era de una sociedad privada, sí...yo trabajaba ahí”.
Dice –con cualquier tono de voz- que le hubiese gustado estudiar medicina, pero con un tono de voz especial exclamó haber tenido dos marinovios a sus 50’s. “A esa edad no me venía la regla, por eso no tuve hijos, pero me hubiese gustado tenerlos”. Recuerda con nostalgia a Olwaldo, uno de sus queridos, murió a los 50 años a causa de una grave infección en la próstata. “Me gustaba lo blanco que era, lo refinado, era muy elegante y educado, la gente creía que era diplómatico, pero no”. En cuanto a la convivencia con sus compañeros: “me gusta estar aquí porque todos son muy educados, nos llevamos bien y jugamos bingo en las tardes. Las personas más cercanas a mí son Nubia que me cuida, me da las medicinas y Oliva que duerme en el mismo cuarto conmigo, yo duermo en la cama alta y ella en la baja". Comenta que le gustaría vivir en París, porque estuvo allá de vacaciones cuando tenía 20: “es preciosa, La Torre Eiffel es una belleza, estuve 15 días por allá”. Carmen continuaba en su verbo apresurado para cuando le pregunté si la vejez es proporcional a la sabiduría: “entre más viejo eres más sabio porque tienes más experiencia, has recorrido más la vida”. “¿Y qué es la vejez?”: “la enfermedad más grande” soltó como un buchado de licor que supo mal. 84 años de edad; eso de ipso facto se respeta.
 [  ]


4 comentarios:

  1. Definitivamente no le encuentro el sentido a la vida.

    En fin, cosas mías.

    Y mi aplauso para toda la gente que cuida a otra gente. Me da igual el sexo, la edad y el lugar.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Ok, la frase que dijo la señora fue lo que le dio sentido a mi día: "¿Qué es la vejez? la enfermedad más grande".

    Me agrada que cuiden de los ancianos, porque, lo queramos o no, todos iremos a ser así algún día.

    Saludos Michelle!

    ResponderEliminar
  3. Por dónde empiezo... Estoy conmovida hasta el tuétano con esta lectura, creo que es de tus entrevistas, mi preferida. ¡Hermosa! Un beso

    ResponderEliminar
  4. que buen trabajo Misha... muy buenas tus entrevistas eh?!! te quiero mucho pequeña! (K)x235556

    ResponderEliminar