martes, 14 de diciembre de 2010

Ser amado



Qué aplaudan los inválidos, que somos los amantes los nuevos incapacitados, los de moda, los de hoy. Amamos y nos sentamos a esperar que nos amen. Pasa la nube, sube la marea, la luna da paso, tosen los rincones, pasas, pasan, pasamos. Y los amantes nos quedamos sin ser amados. No importa, a la primera duele pero no mata. 

Vamos de nuevo. Tomemos asiento, no ha pasado nada. Creemos en el futuro y en el espejismo en el que convierte al presente, elevamos la vista, la esperanza y lo peor… ¡los pies!, entregamos la ropa, las llaves, la coraza y avanzamos hasta que sentimos un espesor tibio en el costado… sangrando. Oh, por los anteojos de Lennon, nos han jodido otra vez. Automáticamente la malicia se afila y apunta al próximo que venga en son de conquista, pobre, pero nunca falta el valiente. 

Esta vez sí. Pasa el calendario a medida que las pieles sanan, los rieles multiplican callos bajo los trenes, las oraciones se pudren de tantas mentiras; entre un asunto típico y otro cotidiano bombea algo dentro, se vacía la bóveda torácica y el insecto se instala. Estamos nuevamente muchos metros sobre la tierra, se adoptan las cobijas como capa de ozono, nos respiran, nos consumen, nos convierten en un despertar, carne y pensamiento, situaciones que Romeo y Julieta envidiarían de reojo. Pero, bang! termina. “No se supo cómo, señores. No se supo exactamente por qué” diría un reportero sensacionalista; con permiso, que sin final feliz retorno yo a la narración. 

Dama, caballero, para la tercera oportunidad, siéntese en los últimos puestos, quizás cambiar de ambiente sintonice lo que usted siente con lo que podría llegar a sentir otro. Péguese a la ventanilla, deje que el aire le pegue en la cara y le despeine la copa del árbol a ver si así disminuye las dolencias. Evite desearles gangrena genital a los responsables de sus destrozos. Déjelo todo pasar, lance lo que no le guste y no le duela verlo estrellarse contra la carretera que se aleja. Si suena el romanticismo caníbal de Arjona, no se haga el duro, ceda. Desintoxíquese. Convierta todo en una página anterior. 

Llore, pero luego intente ser feliz.


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10 comentarios:

  1. parece sacado de un libro de autoayuda jaja: "Evite desearles gangrena genital a los responsables de sus destrozos."

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  2. Los amantes como el amor cada vez duran menos.
    Son de poca calidad y se rompen a la primera de cambio.

    Besos.

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  3. De lo más divino! Al momento que lo leí, me sentí como un merolíco en las calles intentado vender una historieta (:

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  4. demasiado realista en la vida.

    me encantó, pues!

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  5. ¡Qué brutal y apasionado! ¡No entendí nada! xD
    Besitos desde Marte
    Mirna

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