sábado, 17 de mayo de 2014

Cápsula Nº3: El boomerang.

¿Qué hace que un corazón deje de serlo para convertirse en un vulgar boomerang (y todo lo que ser un boomerang implica)? Eso de que quieras volver, que te vayas planeando regresar, que te alejes memorizando el camino cual neurona de gato terco que insiste en reivindicarse con esa actitud pestilente a soberbia. No se qué me corresponde decir, te soy sincera, ni qué esperas escuchar. Lo cierto es que prefiero un ataque al corazón a que lo uses para atacarlo sin piedad. 

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1 comentario:

  1. Leslie Rodríguez3 de junio de 2014, 21:17

    "Lo cierto es que prefiero un ataque al corazón a que uses mi corazón para atacarlo sin piedad". yo en este momento...

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