sábado, 17 de octubre de 2009

En pausa


El ángel y el demonio que suelen posarse en las orejas cuchichean y negocian tu cordura. Hay una pausa y de fondo resuena el tono apagado de un monitor cardíaco que señala la ausencia de actividad eléctrica en el corazón. El tiempo que discurre en vano invoca pensamientos desechables, que van y vienen, y te invitan a seguir reproduciendo pestañeos al vacío.


Sin planearlo te internas en otra tanda de horas rápidas…o lentas, no se sabe, de vez en cuando el tiempo se olvida de uno y viceversa. Deja de importarte el calendario y lo pésima que está la programación. La pausa continúa al compás de estos días crueles, de ideas dispersas que no se confabulan para crear al menos un solo pensamiento alentador que funcione como anticuerpo contra tanto sopor. 


Buscas en qué posar la mirada, como una excusa para no moverte de donde estás, como si tuvieses un grillete en la mente…y las llaves oxidadas en las manos. Tu voluntad se desprende del movimiento de allá afuera y del apuro del reloj. Permanece así si es lo que quieres, pero no me proclames autora del coma que te inmoviliza.

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7 comentarios:

  1. Hey, me gustó mucho este post! Está muy bueno!

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  2. ¡Extraordinario post, Michelle!
    te mando un besote

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  3. hey como estás? Buena entrada, te mando un gran saludo !!

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  4. Aquí no queremos pausa, ¿estamos?

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  5. hola, que andes bn, oye, genial tu blog y este post anda fantastico, en fin solo paso a decirte que me gusto mucho y que me he vuelto seguidor tuyo, asi que segui posteando que yo seguire leyendo, cuidate, un abrazo... adios...

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  6. hablando de pausas, mientras leía este post, poco a poco empecé a prestarle más atención a mi respiración. como que de una u otra manera de te deteniendo por un rato.

    Paja, nos leemos, y gracias por comentar en mi blog.

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